Cómo decíamos ayer…
Tras esta larga ausencia que encuentra su única explicación en la desgana, la vagancia y la falta de ideas, aquí estoy again. Se me ocurre que un buena forma de retomar el asunto es enseñaros una fotos que me envió hace poco Samuel, amigo del metal, con quien tuve el gusto (y con Ana) de visitar un paraíso que hay al norte de Inglaterra, llamado Lake District, hace algo menos de un año. Muchas gracias a los magníficos fotógrafos.

Nuestra flamante tienda, montada a la pefección

Un alto en el camino de una escalada que improvisamos. Porque somos así de chulos.

Un loco con una cámara grabando el anochecer sobre un charco.























