
Este cartel, visto en la ventana de la consulta de un dentista, en la bristoliana calle de Church Road (BS5), a 100 metros de mi house, me trajo a la memoria a los chulitos que siempre hay en cada colegio y concretamente a los que había en el mío, que a menudo amenazaban con frases en las cuales el sustantivo principal era la palabra “dientes”. En este sentido, en el ranking de las frases más usadas podemos encontrar:
1. Te voy a romper los dientes.
2. ¿Es que acaso te sobran dientes?
3. Seguro que sin dientes estarías mucho más guapo.
4. A ver qué tal te suena esto, ¿te gustaría tener una sonrisa modelo teclas de piano?
5. Te voy a meter semejante patada a la altura de los dientes…
6.¿Desde cuando no le tienes cariño a tus dientes?
7. Dientes de ajo, aliento sin desparpajo.
8. Ojo por ojo… y el mundo se quedará ciego.
Las 2 últimas puede que me las haya inventado, pero es que la lista se me quedaba muy corta
. Disculpad. Revisitadas ahora, después de tantos años, estas frasecitas cobran más fuerza y vigencia si cabe. No sólo por ser amenazas de peso, graves, sino porque el arreglarse la dentadura, hoy más que nunca, es un lujo, cuando, a mi modo de verlo, debería de ser gratis para todo el mundo, pues se trata de algo esencial. Y si algún dentista está leyendo esto, decirle que a mí también me encanta el dinero, que en eso sí que estamos de acuerdo. Pero en fin, que hay cosas que definitivamente no pueden ser y que deberían cambiar.
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