Ayer estuve en…

Cuando llegué me encontré a un guaperas de cuclillas, medio despelotado, con las manos grasientas y al lado de una espectacular Harley. Una rubita con corte de pelo a la bacinilla le daba conversación.
- Ya está, ya vale. - dijo el mecánico del swing.
- ¿La has arreglado? - le preguntó la chica tan mona.
- No no, que ya me vale de hacer el paripé. Si la moto va como la seda. Nunca tuve ni el más mínimo problema con ella. El caso es que llevo cinco años aquí agachado, con lo fatal que es la postura para la espalda y ya estoy harto de tanto fingimiento.
- ¿Quieres decir que tu Harley nunca estuvo estropeada?
- Como lo oyes. A eso me dedico. Por la mañana voy al gimnasio y por la tarde vengo aquí a lucir mi cuerpo serrano. Me quito la camiseta, tiro en el suelo un par de herramientas y hala, a pasar el rato, a contemplar de reojo a las chicas que van walking down the street.
- ¿En serio?
- Es lo que tiene estar forrado, que te puedes dedicar enteramente a tus hobbies.
- Y que lo digas. ¡Qué guay!, ¿no?. Bueno, si te soy sincera ya había rumores en el vecindario desde hace un tiempo.
- ¿Rumores de qué?
- De que era imposible que tu moto tuviese averías día sí, día también y…bueno…otros rumores sin importancia.
- ¿Qué otros rumores?
- Más de uno…y de dos, están convencidos de que eres gay.
- ¿Gay yo? Anda no me…a ver si se callan la boquita o voy a tener romperles los dientes con la llave inglesa.
- No te enfades, ya sabes cómo son por aquí. Lo mejor es ignorarlos. Y bien, ahora que has decidido dejar de fingir, ¿qué piensas hacer?
- De momento me voy a dar un bañito a la piscina, después ya tendré tiempo de meditarlo. ¿Me acompañas?
- Sí, claro, con este calor nos sentará bien refrescarnos. Así de paso, si te apetece me morreas y me haces los tocamientos que se te ocurran, de modo que pueda ponerle los cuernos al doctor, que él tampoco es ningún santo, que me lo ha dicho a little bird.
- Creí que nunca me lo pedirías, con lo cerda que tú eres.
- Jajaja…y tú eres tremendo. Y aparte estás de un buenorrooo, ¿eh?
- Calla boba, que vas a conseguir sonrojarme.

Vale, vale, lo reconozco, es posible que lo que os acabo de contar sea sólo producto de mi imaginación. Lo que sí es cierto es que en Bristol hay un sitio llamado Melrose Place y curiosamente se encuentra en Clifton, la zona más pija de la ciudad. No tiene nada de distintivo, es la típica calle residencial inglesa para ricos.
¡Qué cabecera más larga! Duraba casi más que el capítulo en sí.



















Jejeje, estuvimos mirando casas en esa calle y a mi tambien se me ocurrieron historias parecidas.
Feliz Semana!
Comentario por Elena — 18 Febrero 2008 @ 9:23 am
Y Amanda Woodward es como mi jefa, ya me siento en Melrose Place
Tenemos un gay, un motorista, un DJ, una pija, una experta en medicina naturista (podría ser Michael, el médico)… en fin, que no hace falta ir muy lejos para vivir en una serie
Comentario por Susana — 18 Febrero 2008 @ 1:40 pm