La era del chip
Por las gélidas avenidas de la banda ancha
solitarios van los “ya nos veremos”
y los amigos del ayer son extraños del mañana
que te asestan un “adiós” diciéndote “hasta luego”.
Aquellos que se juraban incorruptibles
han vendido ya varias veces,
a cambio de sucios intereses,
su alma a los postores más viles.
Tanto tienes, tantas palabras te arrebatan.
Despiadados, lo querrán saber todo sobre ti
y si además tu carrocería les agrada,
te citarán cada día, te interrogarán sin fin.
Encaramado a un inmenso mar de nubes
pronto me sumergiré en grises y nebulosas tierras,
y a menudo me acordaré di ti, no lo dudes,
que quisiste estar conmigo sin nunca pedirme cuentas.
Yo era tan cool, del grupo Polbo.


















